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viernes, 29 de febrero de 2008

como surje Dieta Mediterranea


El concepto de dieta mediterránea se popularizó poco después de la II Guerra Mundial. En esos años ya se sabía que la población de Creta tenía la tasa más baja de mortalidad por enfermedad cardiovascular.

Los siete países

Sobre la base de estos antecedentes, en los años ‘60 se realizó un estudio epidemiológico denominado “Estudio de los siete países”, para investigar los hábitos dietéticos de los Estados Unidos, Japón, Finlandia, Holanda, Yugoslavia (la antigua Yugoslavia), Italia y Grecia. Es decir, sólo tres países de la zona del mar mediterráneo. La investigación se centró en la dieta y no consideró diferencias genéticas y de estilos de vida de las distintas poblaciones.

Los resultados del estudio mostraron una clara relación entre las características de la dieta y la salud de su población. Así, la de Grecia, especialmente la de Creta, y del sur de Italia tenían la menor tasa de mortalidad por enfermedad cardiovascular y la mayor expectativa de vida en comparación con Finlandia que estaba en el otro extremo y Estados Unidos que estaba en una posición intermedia; a pesar de contar estos últimos con mejores condiciones de vida y servicios médicos.

Patrón dietario

Las saludables características de la dieta de los griegos, especialmente la de los cretenses, y de los italianos del sur movieron a Keys, jefe del estudio, a calificar esta dieta como mediterránea.

De esta forma, el término genérico “Dieta Mediterránea” se usa, en la práctica, para referirse a patrones dietarios similares a los de Grecia y el sur de Italia a principios de los años ‘60.

Características comunes

Investigaciones posteriores mostraron que no existe una dieta mediterránea única, ya que los productos varían bastante de un país a otro, por ejemplo, la cantidad de aceite de oliva que se consume en ellos es distinta. Aun así, se puede concluir que la dieta de los países europeos del área mediterránea, Portugal, España, sur de Francia, Italia, Grecia, etc., presenta algunas características comunes:

*

Baja en grasas saturadas
*

Alta en grasas monoinsaturadas
*

Balanceada en ácidos grasos poliinsaturados (omega-6 y omega-3)
*

Baja en proteína animal
*

Rica en antioxidantes
*

Rica en fibras.

Es decir, estas poblaciones comen una cantidad relativamente alta de pescado y carnes blancas, cereales y leguminosas, frutas y verduras; una cantidad relativamente baja de carnes rojas; y, en forma moderada, consumen vino con las comidas.

La dieta mediterránea, Patrimonio Humanidad

Varios estudios han demostrado sus beneficios para la salud.

La dieta mediterránea podría pasar a engrosar la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La candidatura está apoyada por la ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Elena Espinosa, quien ayer ratificó su compromiso con esta iniciativa en la reunión del Patronato de la Fundación Dieta Mediterránea.

Durante su participación en este encuentro, Espinosa abogó por fomentar el estudio, la investigación y la difusión del acervo milenario que representa la dieta mediterránea. La ministra recordó que son varios los estudios que han demostrado los beneficios para la salud de esta forma de alimentación.

Podría formar parte de la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO

Además, destacó que la dieta mediterránea estimula la producción y consumo locales, fomenta una agricultura respetuosa con el medio ambiente y promueve los intercambios e iniciativas regionales, contribuyendo al diálogo cultural, a la transferencia de conocimientos y tecnología, y a la revitalización económica y social de todas las comunidades del Mediterráneo.

De generación en generación

En este sentido, el Patronato de la Fundación ha realizado una declaración en la que se subraya que la dieta mediterránea continúa siendo un patrimonio vivo, que sigue transmitiéndose de generación en generación y que es recreado, con sus respectivas tonalidades locales, por las diversas comunidades de la cuenca mediterránea, a las cuales infunde un sentimiento de identidad.

También señala que, aún manteniendo esta vitalidad, los procesos de mundialización, las corrientes de homogeneización, el abandono de ciertos hábitos saludables y la aparición de modos de vida nuevos, entre otros factores, pueden suponer amenazas importantes para la preservación y transmisión de esta dieta.

El Patronato de la Fundación Dieta Mediterránea señaló en su declaración que la dieta mediterránea “merece y requiere iniciativas múltiples y diversas, todas ellas encaminadas a su preservación, difusión, conocimiento, promoción y transmisión. Acciones que procuran la máxima implicación de los actores y el mejor compromiso de las instituciones políticas y sociales”.

Por último, el Patronato “reconoce y agradece” el papel de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en particular con el impulso de convenciones para la preservación y protección de los patrimonios culturales del mundo. La convención para la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial de 2003 “supone para la Fundación Dieta Mediterránea una referencia indiscutible y un nuevo impulso para su esfuerzo y compromiso a favor del patrimonio inmaterial que representa la dieta mediterránea”.

Un estudio sostiene que la dieta mediterránea reduce enfermedades pulmonares

Recomienda por ello la ingesta de frutas, verduras, pescado y aceite de oliva, alimentos típicos mediterráneos.

Una investigación llevada a cabo por científicos de la Escuela de Salud Pública de Harvard (Boston, EE.UU.) se suma a la larga lista de trabajos que ensalzan las propiedades beneficiosas para la salud de la dieta mediterránea.

En este caso los beneficios tienen que ver con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Los investigadores de Boston afirman que la dieta mediterránea reduce a la mitad el riesgo de padecer algunos tipos de EPOC como el enfisema pulmonar o la bronquitis, patologías ligadas por lo general al consumo de tabaco.

El EPOC tiene todos los visos de convertirse en la tercera causa de muerte en el mundo en 2020, afirman los expertos norteamericanos, que recomiendan la ingesta de frutas, verduras, pescado a la plancha y aceite de oliva, todos ellos productos típicos de la dieta mediterránea, al objeto de evitar la incidencia de esta patología.

Para llegar a la conclusión de que la dieta mediterránea ayuda a reducir la incidencia de las enfermedades pulmonares, los científicos analizaron los casos de 42.917 hombres que formaron parte de un estudio desarrollado entre 1986 y 1998.

Tras repasar esos 12 años de observación, los investigadores determinaron que cuanto más se ajustaba la alimentación diaria a los cánones de la dieta mediterránea, más se reducía el riesgo de padecer una enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

La dieta mediterránea

Los niños que comían más frutas frescas y nueces eran menos propensos a sufrir alergias respiratorias.

Una dieta rica en frutas, vegetales y aceite de oliva, productos típicos de la dieta mediterránea, podría ayudar a reducir la incidencia de las alergias respiratorias infantiles y el asma, según un estudio llevado a cabo en la isla griega de Creta.Un equipo formado por investigadores españoles y griegos realizó el estudio entre 690 niños y jóvenes de entre 7 y 18 años de Creta, donde las alergias cutáneas son tan comunes como en otros lugares, pero la dificultad al respirar y los estornudos son menos frecuentes.Según estos expertos, dirigidos por Paul Cullinan, del hospital británico Royal Brompton, los niños que consumían más cantidad de frutas frescas y nueces eran los menos propensos a sufrir alergias respiratorias, mientras que aquellos que tomaban más margarina eran más proclives a tener ese problema.

Las uvas, las naranjas, las manzanas y los tomates frescos -los principales productos locales en Creta- no tuvieron efecto sobre las alergias de la piel, pero los niños que comían más de estos alimentos eran menos propensos a tener dificultades respiratorias o goteo nasal, afirman los autores de la investigación.

Dieta Macrobiótica

Sus seguidores aseguran que el principal factor para combatir cualquier enfermedad es la alimentación que nutre al organismo y mente, ya que consideran inútil recurrir a antídoto, sea alopático, homeopático o naturista, si no se dejan de consumir “venenos” (grasas saturadas, gran cantidad de azúcar y sal, tabaco, alcohol y drogas).

Por lo anterior, se estipula que la macrobiótica se practica a partir de disciplina que tiene como objetivo proporcionar los medios para liberarse de malos hábitos, vicios y condicionamientos alimentarios impuestos por una sociedad altamente consumista.

Asimismo, de acuerdo con los fundamentos de este régimen, es necesario estar en armonía con la naturaleza, por lo que la elección de los alimentos debe realizarse en función de cada estación del año, clima y estado de salud.

La dieta macrobiótica es una forma extrema del vegetarianismo combinada con ideas derivadas de la filosofía Zen budista que ha encontrado gran aceptación entre los creyentes en la alimentación natural y los alimentos “biológicos”, así como entre muchos descontentos con el orden social establecido y la moderna industria alimentaria. Sus partidarios atraviesan diez niveles de restricción dietética hasta que se alimentan sólo de cereales.

La dieta macrobiótica se basa, principalmente, en la ingesta de cereales integrales, como arroz, cebada, maíz y trigo, los cuales se pueden comer hervidos, guisados, en sopa, tartas o croquetas. También es fundamental agregar a la dieta frutas y verduras, y para obtener las proteínas de origen animal que el organismo requiere se aconseja combinar los alimentos antes citados con carne magra (sin grasa) de vacuno, así como pollo y pescado sin piel.

Asimismo, dicho régimen recomienda disminuir la ingesta de productos lácteos, los cuales deberán sustituirse por vegetales de hoja verde, ya que contienen gran cantidad de vitaminas A y C, calcio, potasio, ácido fólico y hierro, lo que evita la deficiencia de nutrientes. Cabe destacar que hay quienes dicen que esta dieta es prohibitiva y puede llevar a sus seguidores a padecer desnutrición, pero en realidad permite comer todos los alimentos, la clave está en elegir los de mejor calidad equilibrando las cantidades.

Equilibrio entre alimentos ying y yang
Clasifica a los alimentos en dos categorías: ying (alimentos pasivos) y yang (alimentos activos). Debe existir un equilibrio entre alimentos ying y yang para lograr la salud y el bienestar físico y mental. Para ellos, algunos alimentos ying son: la carpa, las almejas, la sandía, las patatas, las ciruelas, el azúcar, la miel o el ajo. La carne de caballo, los huevos de gallina y de pato, el cerdo y el caviar son yang. Los cereales, hortalizas y verduras ofrecen el mejor equilibrio entre el ying y el yang. Dentro de los nutrientes, la mayoría de las vitaminas del grupo B y la vitamina C son ying mientras que las liposolubles (A, D, E y K) y la B6 son yang. Estas clasificaciones carecen de sentido alguno desde el punto de vista científico.

El sistema macrobiótico consiste en una serie de diez dietas que se numeran de -3 a +7. Las cinco primeras (-3 a +2) incluyen cantidades decrecientes de alimentos de origen animal, son prácticamente dietas vegetarianas. Las restantes son exclusivamente vegetarianas y contienen cantidades crecientes de granos de trigo hasta llegar a la dieta 7 que se compone exclusivamente de granos de cereales triturados.

Problemas de deshidratación
Este sistema aconseja una limitación en el agua de bebida, lo que puede conducir a graves problemas de deshidratación según se puso de relieve en una publicación originada, precisamente, para salir al paso de las dietas que recomendaban una restricción del agua de bebida (Grande-Covián, 1993). Otras ideas infundadas de este doctrina es que el organismo es capaz de llevar a cabo la transmutación de elementos químicos mediante la cual, por ejemplo, se puede producir potasio a partir de sodio y oxígeno, lo que es del todo inviable.

Su uso como dieta adelgazante
Según sus seguidores no hay enfermedad que no pueda curarse empleando alimentos “naturales” y restringiendo el agua de bebida, y ninguna enfermedad es más fácil de curar que el cáncer mediante el empleo de la dieta macrobiótica, especialmente la de grado 7, es decir, la compuesta únicamente por cereales. También se aconseja su uso como dieta adelgazante.

Una dieta macrobiótica típica estaría compuesta por:
50-60% de gramos de cereales.
20-25& de vegetales.
5-10% de legumbres.
5% de sopas.

Proporciones variables de algas marinas.
Se evita todo tipo de carnes, leche o productos lácteos, y suele ser raro entre sus seguidores el consumo de suplementos vitamínicos (Kushi & Jack, 1987) por lo que suelen aparecer graves carencias nutricionales.
Así, el consumo de una dieta macrobiótica puede conducir a una deficiencia proteica, cuanti y cualitativa (aporte de proteínas de baja calidad) y a una importante carencia en vitamina B12, C y de vitaminas liposolubles (A y D). Además, posee un bajo contenido en calcio y hierro cuya absorción está dificultada por la presencia de filatos. Entre las deficiencias nutritivas detectadas por los consumidores de dicha dieta destacan la anemia, escorbuto, hipocalcemia e hipoproteinemia. Como ya se ha comentado, la limitación del agua de bebida aconsejada por el sistema macrobiótico es otro grave peligro. No es de extrañar, por tanto, que algunos de sus seguidores recomienden olvidarse de todo lo que se sabe de nutrición”.

Aunque la dieta macrobiótica es una dieta antigua, ha sido considerada como un grave riesgo para la salud de la población (Gran Jurado del Estado de Nueva Jersey, 1966), conociéndose casos de muerte entre sus seguidores. En la actualidad vuelve a resurgir e incluso revistas de divulgación femenina la han presentado como una verdadera panacea.

La dieta macrobiótica divide a los alimentos en dos tipos:

Alimentos Ying
Son los alimentos que se deben consumir escasamente, pues su energía es debilitante: azúcar, miel, bebidas alcohólicas, frutas tropicales como el plátano, mango, kiwi, papaya, piña, sandía, ciruela, verduras como las papas, berenjena, tomate, ajo y remolacha, lácteos, pan blanco, embutidos, carne, huevos, almejas, vitamina C, especias, alimentos procesados, conservas, colorantes o ingredientes químicos.

Alimentos Yang
Son los alimentos necesarios, pues su energía es tonificante: cereales (trigo, centeno, maíz, cebada, mijo, avena), legumbres, algas marinas, ocasionalmente pescado, vitaminas A, B6, D, E y K, y vegetales cultivados sin pesticidas, en huertos caseros, lo cual ha encontrado gran aceptación entre los rivales de la industria alimentaria. Es muy importante preparar los alimentos al vapor y se debe cocinar con sal marina no yodatada.

Ejemplo de menú
Desayuno
Un té bancha o té mu
Una crema de mijo o de arroz sésamo con canela y pasas
Galletas de arroz con puré de sésamo o paté vegetal

Almuerzo
Una sopa de mijo o de verduras con algas y salsa de soya
Un plato combinado de arroz integral hervido con alga kombu y proteína vegetal (legumbres, seitan o gluten de trigo, tofu o queso de soya, tempeh o soya fermentada)
Un poco de manzana cocida, o cereales (sémola de maíz o de trigo) con gelatina de fruta hecha con alga agar-agar
Una taza de té bancha

Merienda
Un té
Galletas de arroz con mermelada o paté vegetal

Cena
Una sopa de verduras con shiitake (hongo japonés) y daikon (especie de nabo)
Verduras al vapor
Arroz o un poco de pescado

Cuidado con los inconvenientes

Tomar tan pocas proteínas te puede llevar a un riesgo de sufrir anemia y desnutrición. Con esta alimentación se han detectado casos de escorbuto y déficit de calcio. Además, como se restringe el beber agua, se pueden sufrir problemas de deshidratación o insuficiencia renal.

Como habrás notado, muchos de los alimentos son difíciles de conseguir por ser de origen japonés (mijo, soya, algas, tempeh, tofu, etc.). Y tal vez te incomode que al no comer muchos alimentos, puedas limitar tu vida social y familiar y termines rodeándote de puros amigos macrobióticos.

No es conveniente llevar a cabo esta dieta sin ningún tipo de control médico, pues como evita el consumo de suplementos vitamínicos, su bajo contenido de calcio y hierro, los principales aliados de la mujer, puede ocasionarte deficiencias nutritivas.

Si te decides a probar esta dieta, es importante hacerte periódicamente un examen médico para tener bajo control tus niveles de hierro y vitamina B12.

Dieta Hiposódica

DESAYUNO: Una infusión o leche de soja o yogur de soja.

MEDIA MAÑANA: Se puede tomar dos piezas de fruta del tiempo.
COMIDA:

LUNES: - Ensalada de frutas, excepto plátano.
- Ternera.

MARTES: - Un plato de ensalada.
- Pechuga de pollo.

MIERCOLES: - Un Plato de verdura.
- Merluza cocida o a la plancha.

JUEVES: - Alcachofas.
- Conejo o pollo asado.

VIERNES: - Un plato de judías verdees frescas, no enlatadas.
- Ternera o queso fresco desnatado, SINSAL.

SABADO: - Un plato de ensalada.
- Trucha la plancha.

DOMINGO: - Espárragos. Frescos no enlatados.
- Solomillo sin grasa.

MERIENDA: Tomar dos piezas de fruta del tiempo o dos yogures de soja.

CENA: Repetir el esquema de la comida.

Hacer una hora de ejercicio diario (CAMINAR).

NOTA: Está estrictamente prohibido tomar sal con los alimentos. Se puede añadir todo tipo de especias que se deseen. Utilizar la mínima cantidad posible de aceite.

El primer plato de la comida se puede sustituir por las siguientes verduras: Alcachofas-berenjena- boniato batata-calabacín-col- calabaza- cebolla-habas tiernas-champiñones-setas-pepino-endibia-escarola-guisantes-judia tierna-lechuga-pimiento-rábanos-tomate-espárragos, acelgas, coliflor, repollo, lombarda, acelgas.

El segundo plato se puede sustituir por:
Pato-pollo-pavo-cordero-pescadilla-salmón fresco-trucha-angulas-mero.

Dieta Hipocalórica

Las dietas hipocalóricas, ideales para controlar el peso o perder esos kilos de más con moderación, dan prioridad a los alimentos naturales poco elaborados. Aunque frutas y verduras son sus alimentos por excelencia, el resto de los nutrientes también entran en juego, aunque reducidos a cantidades mínimas.

Basadas en el control y la limitación de las calorías consumidas, las dietas hipocalóricas han sido empleadas desde siempre para perder peso de una forma saludable. Las componen alimentos que aportan una buena nutrición y escasas calorías, donde lo importantes es ingerirlos en la proporción adecuada y la cantidad necesaria. Su éxito depende de la variedad de los ingredientes que conforman sus platos.

Reducir equilibradamente
Frente a la creencia de que los regímenes de adelgazamiento deben retirar el saludo a determinados nutrientes, grasas, azúcares, aceites…, la dieta baja en calorías los invita a formar parte de su mesa sin excepciones, aunque en cantidades mínimas. Lo recomendable es que se realice bajo la supervisión de un especialista.

Aunque su gran baza es el escaso aporte de calorías, éstas nunca deben ser insuficientes o incompletas. Reducir el consumo de las viandas energéticas sin el asesoramiento de un experto puede acarrear desequilibrios y carencias que a largo plazo podrían arruinar la salud de la persona que se somete a sus supuestos beneficios.

Adelgazar o mantenerse
Las dietas bajas en calorías están especialmente indicadas ante situaciones de obesidad y sobrepeso, siempre que su puesta en marcha y su seguimiento sea controlado por un especialista. También vienen como anillo al dedo para personas que están cogiendo peso y no quieren renunciar a su figura. La alarma salta porque se sienten pesadas, les duelen las piernas, se encuentran poco ágiles o les cuesta subir las escaleras…

Para poner freno a estos desagradables síntomas, auténticos embajadores de los kilos de más, esta clase de regímenes permiten perder peso de una forma moderada con sólo seguirlos al pie de la letra durante un corto período de tiempo. Además de tratar la obesidad, las dietas hipocalóricas se emplean con éxito en el campo de la medicina como tratamiento complementario frente a la diabetes, la hipertensión, la artrosis…

Báscula a raya
Los alimentos se encargan de ese suministro energético y si al hecho de seleccionar aquellos menos calóricos se suma la práctica de algún ejercicio, se reflejará de inmediato en la báscula.

Por eso se recomienda acompañar la reducción del aporte calórico de una actividad física. Practicar ejercicio de una manera moderada y como complemento de un régimen hipocalórico también ayuda a perder peso. Además, mejora el tono muscular y hace que los efectos negativos de esa pérdida no se dejen sentir sobre la estética y el aspecto físico.


ALIMENTOS NATURALES Y EJERCICIO

Frutas y verduras
Son los manjares hipocalóricos por excelencia, y el plato fuerte de este tipo de regímenes. En España, la dieta mediterránea lo pone en bandeja de plata.

Preparación
La forma de preparar los alimentos también desempeña un papel crucial. Hay que apostar por viandas naturales y frescas, poco elaboradas y poco condimentadas, lo mejor es la cocina al vapor. Además, conviene que se tomen en pequeñas proporciones y que sean lo más variadas posibles en su composición.

Alimentos prohibidos
Los guisos y las salsas están absolutamente desterrados de sus recetas. El organismo precisa determinadas dosis de energía para mantener a buen ritmo su frenética actividad y su complejo metabolismo.

TRES DIETAS HIPOCALÓRICAS

Dieta de las 1500 calorías.
Aunque un adulto precisa 2500-3000 calorías al día, su objetivo es quemar las reservas de grasas y ajustar la ingesta de calorías al consumo de calorías. Contiene todos los nutrientes básicos y la fibra suficiente. Sus alimentos básicos son pan, espinacas, manzana, pescado y leche. Puede durar entre 1 y 4 meses. En el primer mes pueden perderse hasta 5 kilos, pero a partir del segundo se adelgaza más lentamente. Garantiza el mantenimiento del peso si luego se cuida la alimentación.

La sopa mágica.
Su base es una sopa especial de verduras que se toma a granel cada vez que el hambre acecha. Pasados unos días se alterna con otros alimentos ricos en proteínas y grasas animales. Sus alimentos básicos son pimiento, cebolla, tomate, repollo y plátano. Favorece una depuración ligera, aunque su valor calórico está por debajo del mínimo vital (700 calorías). Por eso no debe prolongarse más allá de una semana, período en el que se puede perder hasta seis kilos.

Dieta asociada.
Contiene casi todos los alimentos, incluidos grasas y azúcar, aunque en dosis mínimas. Se basa en el control calórico y la ingesta abundante de glúcidos (cereales, harina, frutas, legumbres, arroz y pan). Sus alimentos básicos son arroz, carne, yogur, pan y agua. Se estima su duración en un mínimo de un mes y un máximo de seis. la pérdida de peso se produce con mucha lentitud (de 3 a 4 kilos al mes), pero si se toma por norma, permite mantener el peso durante largo tiempo.

Dieta Hepatoprotectora

Le echamos la culpa al hígado de muchos males: dolor de cabeza, abdomen distendido e hinchado, diarrea o vómitos. El hígado, efectivamente, puede ser el causante, pero también la vesícula o los intestinos, que a veces pueden absorber mal algunos nutrientes. Si el problema es sólo el hígado, en ese caso se aconseja llevar a cabo una dieta hepatoprotectora con la cual se trata de aliviar el trabajo de los órganos del aparato digestivo para que se repongan y vuelvan a funcionar normalmente.

Primero se debe hidratar y limpiar. Hay que beber líquido en abundancia, no muy frío porque porque puede producir dolor: agua, té, caldos de verdura colados y agua de cocción de arroz o de frutas. Cuando los síntomas disminuyen, se pueden comer purés de fruta cocida y tamizada (manzanas, pera, membrillo, banana bien madura, duraznos, damascos). Luego, incorporar otros alimentos en seis comidas diarias (cuatro principales y dos colaciones, una a la mañana y otra a la tarde).

Se deben elegir de esta lista:

- Leche y yogur descremados en pequeñas cantidades. Quesos descremados untables, port salut (sin gratinar ni calentar).

-Carnes: pollo hervido sin piel ni grasa. Pescado magro hervido. Después, si se desean, carnes rojas bien magras, picadas y asadas sin grasa, y carnes blancas horneadas. Nada de mariscos, cerdo, cordero, vísceras, fiambres o embutidos.

-Huevo: sólo la clara en revueltos de verdura, o soufflés.

-Zapallo, zanahoria, remolacha, zapallitos, sin piel ni semillas y cocidos; chauchas sin hilos ni porotos, papa (primero en puré y luego hervida en trozos). Más tarde agregar palmitos, acelga hervida y bien picada y zanahoria rallada.

- Harinas de trigo, maicena, arroz blanco, polenta y fideos de sémola.

- Frutas: aparate de las mencionadas (en purés y compotas cocidas), seguir con duraznos y peras en almíbar, manzana rallada y pelada. Evitar los cítricos. No comer melón, sandía, ananá, frutillas, higos, frutas secas ni deshidratadas.

-Aceites: en poca cantidad y crudos como condimentos, mejor de uva o de maíz.

-Sí a los dulces de membrillo, zapallo y batata, mermeladas de frutas permitidas y jaleas. No comer legumbres, rabanitos, coliflor, repollo, cebolla ni ajo. Prohibido el dulce de leche.

-Galletitas de agua en bajas calorías, vainillas, bay biscuits, tostadas blancas y grisines con moderación.

-Las infusiones como el té y el mate cocido son adecuadas, no así el mate cebadoy el café. El cacao, el chocolate y el alcohol están prohibidos ya que son muy perjudiciales para el hígado.

-Elegir los condimentos más suaves, como el laurel, el orégano, la vainilla, la canela y el tomillo.

Dieta Flash

DESAYUNO
Pomelo (Medio)
ALMUERZO
Filete (100 gramos)
Una Lechuga
Un Tomate
Una Taza de Manzana

CENA
Dos Huevos Duros
Una taza de Judías Verdes
Medio Pomelo

- SEGUNDO DIA -
DESAYUNO
Medio Pomelo

ALMUERZO
Una chuleta de Cordero
Una taza de lechuga
Un vaso de zumo de Tomate

CENA
Una taza de pepino
Una taza de coliflor
Una taza de judías Verdes
Un vaso de zumo de Manzana sin Azúcar


- TERCER DIA -
DESAYUNO
Medio pomelo

ALMUERZO
100 gr de pollo a la Plancha
Una taza de lechuga
Una taza de apio
Una manzana

CENA
100 gramos de hamburguesa
Un vaso de Tomates Guisados
Zumo de Ciruela


- CUARTO DIA -


DESAYUNO
Medio pomelo
ALMUERZO
Dos huevos duros
Una taza de judías verdes
Un vaso de zumo de tomate

CENA
100 gramos de Filete
Una taza de lechuga
Un Tomate
Un vaso de zumo de piña

Dieta Extrema

Día 1
Desayuno: 200 g de leche con café con o sin sacarina,no azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).

Comida: 200 g de verdura cocida, rehogada con una cucharada sopera de aceite de oliva.
50 g de filete de vaca a la plancha (pesado en crudo)y 50 g de jamón de York con 50 g de patatas al horno.
Fruta: 100 g (Fruta pesada sin cáscara ni piel ( manzana, naranja, melón, melocotón, pera, sandía, cereza, ciruela, albaricoque ).

Merienda: 200 g de leche sin azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).
Tambien puede sustituirse la leche por un yogur sin azúcar.

Cena: Un plato de verdura cocida rehogada con una cucharada de aceite de oliva.
100 g de merluza cocida con limón.
Fruta: 200 g (ver observaci¢nes).
Antes de acostarse …

Día 2
Desayuno: 200 g de leche con café con o sin sacarina,no azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).

Comida: Un plato de ensalada de lechuga y tomate,aliñada con limón o vinagre en el mismo rehogo de aceite.
100 g de pollo asado con 40 g de arroz blanco.
Fruta: 100 g (ver observaciones).

Merienda: 200 g de leche sin azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).
Tambien puede sustituirse la leche por un yogur sin azúcar.

Cena: 200 gr de espinacas cocidas rehogadas con una cucharara de aceite de oliva.
50 g de merluza frita.

Fruta: 100 g (Fruta pesada sin c scara ni piel ( manzana, naranja, melón, melocotón, pera, sandía, cereza, ciruela, albaricoque ).
Antes de acostarse …

Día 3
Desayuno: 200 g de leche con café con o sin sacarina,no azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).

Comida: Un plato de panaché‚ de verduras (alcachofas, judías verdes, berenjenas, guisantes y zanahorias) rehogado con una cucharada sopera de aceite de oliva.
50 gr de merluza cocida con limón y 50 g de cordero asado con 50 gr de patatas cocidas.
Fruta: 100 g (ver observaciones).

Merienda: 200 g de leche sin azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).
Tambien puede sustituirse la leche por un yogur sin azúcar.

Cena: 200 gr de verdura cocida y rehogada con una cucharada de aceite de oliva.
Una tortilla a la francesa de 1 huevo.
Fruta:100 g (Fruta pesada sin c scara ni piel ( manzana, naranja, melón, melocotón, pera, sandía, cereza, ciruela, albaricoque ).
Antes de acostarse …

Día 4
Desayuno: 200 g de leche con café,con o sin sacarina,no azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).

Comida: Un plato de verdura rehogado con una cucharada sopera de aceite de oliva.
50 g de queso de Burgos y 50 g de vaca al ajillo con 50 g de patatas cocidas.
Fruta: 100 g (ver observaciones).

Merienda: 200 g de leche sin azúcar. 200 g de fruta (ver observaciones).
Tambien puede sustituirse la leche por un yogur sin azúcar.

Cena: 200 g de ensalada de lechuga y tomate rehogada con una cucharada de aceite de oliva.
100 g de pescadilla a la vinagreta.
Fruta: 200 g (Fruta pesada sin c scara ni piel ( manzana, naranja, melón, melocotón, pera, sandía, cereza, ciruela, albaricoque ).
Antes de acostarse …

Día 5
Desayuno: 200 g de leche con café,con o sin sacarina,no azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).

Comida: 200 g de jud¡as verdes rehogadas con una cucharada de aceite de oliva.
100 g de merluza en salsa verde.
Fruta: 100 g (ver observaciones).

Merienda: 200 g de leche sin azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).
Tambien puede sustituirse la leche por un yogur sin azúcar.

Cena: 200 g de puré de verdura con el mismo rehogo.
Una tortilla francesa de 1 huevo con 40 g de arroz blanco.
Fruta: 200 g (Fruta pesada sin c scara ni piel ( manzana, naranja, melón, melocotón, pera, sandía, cereza, ciruela, albaricoque ).
Antes de acostarse …

Día 6
Desayuno: 200 g de leche con café con o sin sacarina,no azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).

Comida: Un plato de ensalada de lechuga y tomate, aliñada con una cucharada sopera de aceite de oliva.
100 g de pollo asado con 40 g de arroz blanco.
Fruta: 100 g (ver observaci¢nes).

Merienda: 200 g de leche sin azúcar. 200 g de fruta (ver observaciones).
Tambien puede sustituirse la leche por un yogur sin azúcar.

Cena: Un plato de sopa juliana.
75 g de merluza con mayonesa.
Fruta: 200 g (Fruta pesada sin cáscara ni piel ( manzana, naranja, melón, melocotón, pera, sandía, cereza, ciruela, albaricoque ).
Antes de acostarse …

Día 7
Desayuno: 200 g de leche con café con o sin sacarina,no azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).

Comida: 200 g de verdura cocida,rehogada con una cucharada de aceite de oliva.
50 gr de queso de Burgos y 50 gr de filete de vaca al ajillo con 50 g de patatas cocidas.
Fruta: 100 g (ver observaciones).

Merienda: 200 g de leche sin azúcar.
200 g de fruta (ver observaciones).
tambien puede sustituirse la leche por un yogur sin azúcar.

Cena: 200 g de verdura cocida y rehogada con una cucharada sopera de aceite de oliva.
100 g de merluza cocida con limón.
Fruta: 200 g ((Fruta pesada sin cáscara ni piel ( manzana, naranja, melón, melocotón, pera, sandía, cereza, ciruela, albaricoque ).

Observaciones
Entender por fruta:Fruta pesada sin cáscara ni piel ( manzana, naranja, melón, melocotón, pera, sandía, cereza, ciruela, albaricoque ).

Dieta Efectiva

La mayoría de la gente tiene, en teoría, un control completo de su comportamiento alimenticio y de sus hábitos de ejercicio, pero el éxito de la industria comercial de la pérdida de peso revela la necesidad de guía e información educativa.

A través de la auto educación y la deliberada aplicación de este conocimiento, cualquiera puede conseguir resultados en la búsqueda de sus objetivos de llegar al peso corporal ideal. No hay que confundir ser delgado con ser flaco. La obsesión por la delgadez ha llevado a multitud de personas (sobre todo adolescentes y jóvenes) a padecer dos enfermedades realmente serias: la bulimia y la anorexia.

Para conseguir el peso adecuado es ideal seguir una dieta variada, equilibrada, suficiente y agradable, que nos proporcione todos los nutrientes esenciales y en las cantidades precisas.

Comer bien no es sinónimo de atiborrarnos de todo, pero tampoco lo es eliminar calorías porque sí. Además la alimentación debe estar acompañada por una actividad física regular y moderada que nos permita quemar todas las grasas acumuladas, tonificar los músculos y conseguir una silueta aceptable.
Si quieres olvidarte definitivamente del sobrepeso, las molestas “llantitas” o “rollitos” y disfrutar en plenitud de una vida llena de salud, energía y con una figura realmente delgada con músculos firmes, te proponemos que leas atentamente y lleves a cabo todas las indicaciones descritas en esta sección que constituyen sin duda un fantástico “Plan Integral para BAJAR DE PESO”.

En medio de la desesperación que a menudo presentan las personas obesas, y en su afán por entender el porqué de su facilidad para aumentar de peso, la glándula tiroides, es frecuentemente colocada en el banquillo de los acusados.
Para lograr adelgazar “en forma efectiva” debes poseer una guía de alimentación y ejercicios que constituyan tu nuevo “estilo de vida”.

Para eso te presentamos esta tabla dividida por temas que te permitirá elegir un sistema alimentario (Alimentación Natural y/o Antidieta), planes de ejercicios (intensivos, moderados o leves), conocer algunos Tips muy prácticos y consultar información referencial.

Sólo debemos aclararte que un problema que quizá tengas desde hace muchos años no lo vas a resolver en un par de semanas. Sin esfuerzo y constancia no se consigue nada; pero si a pesar de todo lo expuesto, decides continuar con una alimentación deplorable sólo por el simple hecho de sentir un placer digestivo transitorio, o con una vida netamente sedentaria, debes recordar que ambos son incompatibles con la figura que persigues. No pierdas más tiempo y comienza cuanto antes.

1. Beber Mucha Agua: Los líquidos tienen un efecto saciante. Hay que tratar de beber, fuera de las comidas, unos dos litros diarios (equivalente a 8 vasos).

2. Consumir Mucha Fibra: La cantidad mínima es de 25 gramos procedentes de verduras y frutas ricas en fibra soluble como cítricos, manzanas, papas, zanahorias, chícharos y acelgas, así como cereales integrales, sobre todo la avena y la cebada.

3. Tomar Bocados: Es necesario comer bocados que no engordan para “despistar” el apetito: una zanahoria, apio o un trozo de jícama.

4. Cambiar por Hidratos de Carbono Compuestos: Estos son pastas y panes integrales y no estimulan una secreción excesiva de insulina como ocurre con los hidratos de carbono simples (azúcar), pero hacen aumentar la producción de serotonina, que mantiene el ánimo alto y aplaca el apetito.

5. Tomar Aperitivos que Sacien: Un jugo de toronja antes de las comidas, por ejemplo, estimula la secreción de una hormona intestinal que da la sensación de saciedad.

6. Reemplazar los Condimentos: En vez de sal, utilizar especias como pimienta recién molida y hierbas aromáticas para dar sabor.

7. Purés o Sopas de Verdura Primero: Estas contienen agua, fibra y pocas calorías; reducen el apetito y, como todos los platos calientes, tienen un efecto relajante. Uno de los mejores: puré de tomates o sopa Minestrón.

8. Comer Lentamente: Los mensajes químicos de la saciedad tardan 20 minutos en llegar al cerebro; por lo tanto, la comida debe durar al menos media hora.

9. Controlar las Vitaminas: Algunos deseos exagerados de comer son consecuencia de carencias vitamínicas o de minerales. Por ejemplo, un apetito desmesurado por dulces y farináceos puede indicar carencias de vitaminas del grupo B.

10. Ingerir Cromo: Este mineral regula la secreción de insulina. La fuente natural más rica de cromo es la levadura de cerveza y los cereales integrales.
El propósito del alimento es incrementar la duración de la vida (comer para vivir y no vivir para comer), purificar la mente y contribuir a la fuerza física. Los alimentos son el combustible que necesita el cuerpo para mantenerse vital, así que imaginemos qué pasa cuando este combustible es impuro: nuestro motor orgánico deja de funcionar correctamente hasta que en algún momento se detiene. Para evitar que esto suceda debemos nutrir al cuerpo con componentes naturales.

Muchos de los problemas que se plantean a la hora de una alimentación sana es que nos parece imposible reemplazar los alimentos que ingerimos diariamente por otros más naturales y libres de conservantes químicos. Para hacer las cosas más fáciles te presentamos una lista de alimentos completamente naturales, que cubren todas las necesidades diarias del organismo y que constituyen sin duda “las bases para una ALIMENTACION NATURAL”. Pero recuerda que una buena dieta alimenticia debe estar siempre acompañada por una rutina cotidiana de ejercicios, pues ellos constituyen el ‘complemento necesario’ para alcanzar una vida más saludable.

Sin entrar en detalle sólo diremos que una alimentación completa e integral debe contener alimentos ricos en proteínas, hidratos de carbono, grasa (en mayor proporción de origen vegetal), fibras, azúcares (no azúcar blanca refinada), vitaminas y minerales. Considerando todas las propiedades anteriores es como el cuerpo obtiene energía y vitalidad para su funcionamiento, que involucra también el proceso de evacuación de los desechos tóxicos (por ejemplo la fibra facilita la eliminación de los residuos orgánicos).

Los alimentos enumerados a continuación son todos aquellos propuestos por el Naturismo y su selección se basa en los siguientes principios generales de alimentación:
• Consumir cereales integrales.
• Consumir todo tipo de frutas y verduras.
• Consumir poca carne y preferentemente pollo y pescado.
• Consumir lácteos descremados.
• Consumir alimentos libre de productos químicos como conservantes.
• Evitar el alcohol, el tabaco y el café.
• No consumir grasa animal, frituras, chocolates y condimentos picantes.
• Evitar el azúcar blanco reemplazándolo con miel de abejas.
• No beber gaseosas y tomar mucha agua natural (8 vasos por día).
• Comer hasta sentirse satisfecho (comer para vivir) y sin contar calorías.
• Aprender a comer de acuerdo a las necesidades que marca el organismo.
• No llevar a cabo dietas, pues la dieta “milagrosa” no existe.
• Evitar los excesos y comer de acuerdo al desgaste de energía.

Dieta Disociada

Día uno: Consuma carnes, evitando grasas y embutidos.
* Día dos: Dedicado a consumir huevos, principalmente pasado por agua, duros o a la plancha.
* Día tres: Consumir lácteos, como leche, yogur y quesos. Mejor si son descremados.
* Día cuatro: Comer pescado cocinado al vapor.
* Día cinco: Sólo debe comer frutas.
* Día seis: Verduras y legumbres cocinadas al vapor o en agua.

Dieta Desintoxicante

Se recomienda repetir cada tres meses para ayudar al proceso depurativo.

Lunes

* Desayuno: 50 gramos de pan tostado, 50 gramos de queso fresco, 30 gramos de mermelada.
* Almuerzo: Coliflor con media papa, 1/4 de pollo al curry con media cebolla y una manzana, y una porción de melón con cinco dátiles.
* Cena: Dos huevos al plato acompañados de medio pimiento rojo, media berenjena y un tomate frito en una cucharada de aceite oliva. Una manzana.

Martes

* Desayuno: Un vaso de leche, dos rebanadas de pan tostado con mantequilla.
* Almuerzo: Garbanzos estofados con espinacas, media cebolla y medio huevo.
* Cena: Caldo vegetal y un yogur.

Miércoles

* Desayuno: Una taza de leche descremada con copos de avena, una cucharada de miel y canela.
* Almuerzo: Ensalada de zanahorias, tomate, betarraga, lechuga y aceitunas, aderezada con una cucharada de yogur y otra de mayonesa. Hamburguesa de carne desgrasada a la plancha y con champiñones; berenjena, cebolla y pimiento. Macedonia de pera.
* Cena: 50 gramos de carne seca y dos papas. Una manzana.

Jueves

* Desayuno: Café con leche y galletas integrales.
* Almuerzo: Bistec de ternera a la plancha con ensalada. Un yogur.
* Cena: Verdura hervida, hamburguesa de tofu o carne vegetal.

Viernes

* Desayuno: Café con leche y dos tostadas integrales.
* Almuerzo: Alcachofas rellenas con jamón Serrano y queso fresco con membrillo.
* Cena: Como el lunes.

Sábado

* Desayuno: Muesli con jugo de naranjas, miel y canela en polvo.
* Almuerzo: Verduras al horno, dos rodajas de merluza a la plancha y pomelo.
* Cena: Menestra de verduras con jamón, compota de manzana.

Domingo

* Desayuno: Un yogur con mandarinas y avellanas tostadas.
* Almuerzo: Crema de champiñones, 1/4 de conejo al horno con dos alcachofas.
* Cena: Puré de zanahorias, papa, cebolla y apio con huevos sobre una cama de puerros al horno. Piña.

Dieta Yogurt

El yogur es una de esas delicias que en la antigüedad fue desarrollado para que la leche no perdiera sus nutrientes.

Parece que proviene de Asia, de tribus nómadas, y en su nombre se descubre la raíz búlgara ‘jaurt’. En el Imperio Romano este alimento era ya muy apreciado, tanto que Plinio el Viejo lo consideraba divino y milagroso. El yogur se popularizó en el siglo XX, cuando el científico Metchnikov (premio Nóbel en 1908) demostró la posibilidad de que el alimento provocara longevidad en quienes lo consumían.

Tal vez no todo el mundo sepa que el yogur es un derivado lácteo que está hecho fundamentalmente con unas bacterias llamadas Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. Estos vacilos, que permanecen vivos aún después de la fermentación, tienen un efecto realmente saludable en nuestro cuerpo, y colaboran tanto con su protección y nutrición, como con su limpieza.

Entre sus ingredientes activos podemos mencionar el calcio, varias proteínas, grasas graduales, hidratos de carbono, minerales como el fósforo, el potasio, el zinc, el magnesio y el yodo, vitaminas A y B, niacina y ácidos pantoténico y fólico.

El yogur tiene grandes beneficios para el cuerpo humano. Por ejemplo, disminuye el colesterol, favorece la absorción de grasas, combate las diarreas y el estreñimiento, combate las infecciones y reconstruye la flora intestinal.

Además, se cree que protege contra la Tuberculosis, que beneficia a quienes sufren de cáncer, anorexia, y que también ayuda a los alcohólicos. El sistema inmunológico se ve fortalecido con el consumo de este milagroso lácteo, por lo que es útil en el tratamiento de ciertas alergias.

En conclusión, el yogur es realmente ese alimento milagroso que describían los antiguos, y debería ser parte de la dieta de cualquiera que aspire a tener una buena calidad de vida.

Dieta Trigo

Permite bajar hasta dos kilos en tres días.

Desayuno diario:

* Café sin azúcar, dos tostadas de pan, una fruta.

Opciones de comida y cena:

* Trigo con tomate: deshaga dos cucharaditas de pasta de tomates en 1/4 de litro de agua caliente; agregue ocho cucharadas de trigo cocido, remueva la mezcla y ponga cebollín y cebolla. Sazone con tomillo.

* Trigo con pomelo: En un plato sopero ponga 1/4 litro de agua y 1/4 litro de jugo de pomelo; combínelo con ocho cucharadas de yogur. Ponga todo en un plato sopero y añada ocho a diez cucharadas de trigo integral cocido.
Sazone con nuez moscada y hierbas.

* Trigo con espárragos: En 1/4 de litro de caldo vegetal, mezcle ocho a diez
cucharadas de copos de trigo; añada cinco espárragos cortados y sazone con
perejil y nuez moscada.

Dieta del tomate

Esta dieta se sigue durante 8-10 días. El tomate se come crudo, evitando la piel y las semillas.

Lunes, miércoles, viernes y domingo.

Desayuno: batido a base de 200 g de tomates, el zumo de medio limón, sal, pimienta y perejil triturado.

Comida: 300 g de tomates en ensalada condimentados con 15 g de aceite de oliva, el zumo de medio limón y las siguientes hierbas aromáticas finamente picadas: perejil, albahaca, media cebolleta, un poco de apio, una hoja de laurel, un pellizco de orégano y otro de pimentón; una rebanada de pan tostado; tres rodajas de piña embebidas en un cuarto de litro de vino blanco seco.

Cena: 200 g de tomates en ensalada con 15 g de aceite de oliva, vinagre, 6 hojas de albahaca y perejil, más 80 g de queso magro cortado en taquitos; una rebanada de pan tostado; una rodaja de piña y vino blanco como en la comida.

Martes, jueves y sábado.

Desayuno: zumo de tomates como los demás días; un huevo escalfado; una rebanada de pan tostado.

Comida: 300 g de tomates en ensalada condimentados con 20 g de aceite de oliva y sal vegetal; condimentar la ensalada con 6-8 hojas de albahaca, un huevo duro y una anchoa en aceite; una rebanada de pan tostado; cuatro rodajas de piña con limón; un cuarto de litro de vino blanco seco.

Cena: 200 g de tomates cortados por la mitad y cocinados de la siguiente manera: se introduce una lonchita de queso magro entre ambas mitades del tomate y se hace a la plancha, se condimenta a continuación con 15 g de aceite de oliva, sal, vinagre, un pellizco de orégano y ocho hojas de albahaca; una rebanada de pan tostado; tres rodajas de piña con limón; un cuarto de litro de vino blanco seco.

Este régimen alimentario prevé la ingestión diaria de 35 g de proteínas, 20 g de lípidos y 200 g de glúcidos, más vitaminas y sales minerales, y aporta en tomo a las 1.000-1100 calorías al día.

Dieta irracional de Humplik. El doctor H. Humplik afirma que el cálculo de las Calorías es un cálculo empírico que no tiene en cuenta la fisiología de la digestión. Según Humplik se puede adelgazar comiendo hasta la saciedad e incluso introduciendo en el organismo un número de calorías superior a las presuntamente necesarias, si se tiene en cuenta la cantidad de energía que necesita el organismo para asimilar los distintos alimentos, según su naturaleza y preparación.

La dieta consiste en la administración de proteínas de todo tipo: carnes magras (fritas, hervidas, a la plancha, ahumadas, desecadas); huevos, especialmente duros; y verduras, sobre todo crudas. Se aconsejan los rabanitos, los pepinos (con piel), los pimientos verdes, las ensaladas, la fruta fresca (excepto plátanos, dátiles, higos, uvas, mandarinas y bayas). Están permitidas las verduras cocidas (sin harina, ni grasas y no en puré). Están prohibidos los zumos de fruta y las mermeladas.

El tratamiento de Humplik es menos absurdo de cuanto pueda parecer a primera vista, aunque en la práctica puede resultar difícil establecer una dieta basada en alimentos cuya asimilación requiera un gasto energético superior a la cantidad de energía proporcionada al organismo por los alimentos, es decir, una dieta irracional. Es irracional en la medida en que el objeto de la alimentación consiste precisamente en proporcionar energía al organismo, pero, según Humplík, es racional para el obeso, porque no excluye grasas, proteínas, hidratos de carbono ni vitaminas y tampoco obliga al paciente a restricciones excesivas.

Dieta Té

Si ya intentó adelgazar con mil regímenes distintos y ninguno le dio resultado, anímese a probar esta original e infalible dieta, ideal para bajar de peso sin mucho esfuerzo.

La dieta del té ya tiene sus adeptos. Tome nota y póngala en práctica ya mismo.

*

Lunes
Desayuno:
• 1 vaso de leche entera
• 25 g de cereales con miel
• 3 ciruelas
• 1 taza de té sin azúcar
Media mañana:
• 1 yogur descremado
• 1 manzana
Almuerzo:
• 25 g de jamón
• 30 g de pan negro
• 1 vaso de jugo de naranjas natural
• 1 taza de té
Cena:
• 1 porción de ensalada con 20 g de queso por salut, 25 g de jamón, lechuga, tomate, repollo y apio.
. 1 vaso de jugo de naranja
• 1 taza de té sin azúcar
*

Martes
Desayuno:
. 1 vaso de leche descremada
• 1 pera
• 1 rebanada de pan de salvado tostado
• mermelada light
• 1 taza de té
Media mañana:
. 1 vaso de leche descremada
• 1 durazno o mandarina
. 1 taza de té
Almuerzo:
• 160 g de pollo asado sin piel
• 1 porción de ensalada de berro
• 1 manzana
Cena:
• 25 g de fiambre de pavita
• 30 g de pan de salvado
• 1 pera
• 1 taza de té
*

Miércoles
Desayuno:
• 1 manzana
• 1 banana
• 1 vaso de leche descremada
• 1 taza de té
Media mañana:
• 30 g de pan tostado con mermelada
. 1 taza de té
Almuerzo:
• 250 g de merluza
• 250 g de coliflor hervida con unas gotas de aceite
• 75 g de pan de salvado
• 1 manzana o mandarina
• 2 taza de té
Cena:
• 125 g de repollitos de Bruselas
• 75 g de pescado hervido
• 100 g de papas cocidas
• 200 g de ensalada verde
• 20 g de pan blanco
*

Jueves
Desayuno:
• 1 durazno
• 35 g de queso por salut
• 30 g de pan
• 1 taza de té
Media mañana:
• 1 yogur descremado
• 1 vaso de jugo de fruta
• 1 taza de té
Almuerzo:
•1 bife
• 100 g de papas cocidas
• 100 g de pan de salvado
. 1 vaso de jugo de naranjas
• 1 taza de té
Cena:
• 220 g de chauchas con tomates
• 200 g de merluza a la plancha
• 30 g de pan
• 1 durazno
• 1 taza de té
*

Viernes
Desayuno:
• 20 g de queso por salut
• 25 g de jamón
• 25 g de pan de salvado
. 1 vaso de jugo de naranja
Media mañana:
• 1 porción de ensalada de frutas
• 2 tazas de té
Almuerzo:
• 1 porción de pollo
• 250 g de coliflor hervida con unas gotas de aceite
• 75 g de pan blanco
• 1 porción de gelatina diet
Cena:
• 100 g de carne desgrasada a la plancha
• 150 g de tomate crudo
• 30 g de pan
• 150 g de arroz con leche
• 1 taza de té
*

Sábado
Desayuno:
• 1 naranja
• 1 yogur descremado
• 1 taza de té
Media mañana:
• 40 g de jamón
• 100 g de tomate
• 1 taza de té
Almuerzo:
. 1 plato de pastas diet con salsa fileto
• 30 g de pan de salvado
• 1 pera
Cena:
• 75 g de tomate
• 30 g de chauchas
• 40 g de porotos
• 50 g de espárragos
• 50 g de pan de salvado
• 2 taza de té
*

Domingo
Desayuno:
• 1 vaso de jugo de naranja
• 1 yogur descremado
• 2 tazas de té
Media mañana:
• 1 yogur descremados
Almuerzo:
• 125 g de salchichas tipo viena
• 100 g de ensalada verde
• 1 jugo de naranjas
• 1 taza de té
Cena:
• tortilla hecha con un solo huevo y champiñones
• 75 g de arroz blanco
• 1 pera

Dieta Té Rojo

El té rojo fue durante siglos patrimonio exclusivo de los emperadores chinos.

En este caso se utiliza como complemento de una dieta variada y baja en calorías que en cinco días le permitirá perder hasta tres kilos.

Bases:

Imprescindible beber 4 tazas de té rojo al día (desayuno, comida, merienda y cena), ingredi ente estrella de una alimentación rica en hidratos de carbono (arroz, pasta, legumbres y pan integral) y vegetales, junto con un consumo restringido de proteínas a base de pescado y huevos.

Duración: 5 días.

Kilos de menos: 3 Kilos.

Destinatarios

Destinatarios ideales: Cualquier persona que goce de un buen estado de salud.

Abstenerse: Niños, embarazadas y personas sometidas a un tratamiento médico continuado o con alteraciones del ritmo cardiaco. Tampoco se recomienda ante situaciones de úlcera, anemia, insomnio o nerviosismo.

Alimentos

ALIMENTOS ESTRELLA

Fruta, verdura, pasta, arroz, legumbres. pescado, huevos y pan integral.

ALIMENTOS TABÚ

Azúcar, carne, dulces, grasas, lácteos, plátanos, higos y uvas.

Plan de ataque

Desayuno: Una taza de té rojo con zumo de naranja o pieza de fruta; tostada de pan integral o dos barritas de muesli.

Comida: Ensalada de pasta fría; ensalada de arroz; arroz con verduras o arroz a la cubana y tortilla francesa. Se complementa con una pieza de fruta y una taza de té rojo.

Merienda: Taza de té rojo.

Cena: Ensalada; sopa de arroz con pescado a la plancha y lechuga; ensalada de lentejas con verdura o ensalada de pasta fría con hortalizas. Se complementa con una pieza de fruta y una taza de té rojo.

Consejos

Las verduras han de comerse crudas o a lo sumo hervidas.

La dieta del té rojo es muy depurativa y resulta muy efectiva para bajar peso, pero se recomienda seguirla bajo la supervisión de un especialista.

Virtudes

Junto a su poder adelgazante, el té rojo acelera el metabolismo del hígado, favoreciendo la reducción de la grasa corporal y el colesterol.

Depurador, desintoxicante y antidepresivo, estimula también las secreciones digestivas, con lo que facilita la digestión de los alimentos grasos.

Defectos

Su menú resulta muy escaso en proteínas y prolongarlo más allá de cinco días puede generar estados carenciales.

Además, el té interfiere en la absorción de hierro, limitando la capacidad de asimilación del organismo hacia este mineral vital.

Dieta de Leche

La mítica belleza de Cleopatra es deudora del suero de leche, un concentrado de nutrientes conocido desde la Antigüedad como ‘agua para sanar’.

Más que una dieta, supone una cura depurativa que se notará en la báscula.

Bases:
El suero procede de la coagulación de la leche y es un cóctel explosivo de vitaminas, proteínas y sales minerales. Al tiempo que depura el organismo, favorece la movilización del tejido graso como fuente alternativa de energía.

Duración: 6 días.

Kilos de menos: 5 kilos.

Destinatarios

Destinatarios ideales: Cualquier individuo sano que quiera perder peso.

Abstenerse: Personas con intolerancia a la lactosa o sometidas a un tratamiento médico continuado, así como niños y mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.

Alimentos
ALIMENTOS ESTRELLA
Suero en polvo. Procede del suero de queso sometido a un proceso de desecación y se venden en botes de 450 gramos en herboristerías y centros dietéticos.
El preparado a ingerir entre 6 y 7 veces al día contiene 2-3 cucharadas soperas de suero por cada 250 ml. de agua mineral.

ALIMENTOS TABÚ
Todos, salvo suero de leche y agua mineral.

Plan de ataque

Desayuno: Vaso de suero de leche (2-3 cucharadas/250 ml).

Media mañana: Vaso de suero de leche (2-3 cucharadas/250 ml).

Comida: Dos vasos de suero de leche (2-3 cucharadas/250 ml) ingeridos con 15 minutos de intervalo.

Merienda: Vaso de suero de leche (2-3 cucharadas/250 ml).

Cena: Dos vasos de suero de leche (2-3 cucharadas/250 ml) ingeridos con 15 minutos de intervalo.

Consejos
Sólo debe realizarse una vez al año, a ser posible en verano por su efecto refrescante y saciante.

Requiere ejercicio y 2 litros de agua diarios.
La vuelta a la normalidad ha de ser lenta, con un primer día de zumos de fruta y verdura, y una incorporación paulatina y en pequeñas cantidades de los restantes alimentos.

Dieta del Programa de Obesidad de la Universidad Católica

Balanceado y rico, este programa contiene platos que no superan las 280 calorías, pero aseguran una buena nutrición.

Día uno

* Desayuno y once: Una taza de leche descremada con té o café con Nutrasweet y 50 gramos de quesillo.
* Almuerzo y cena: Consomé de ave con cilantro. Pechuga de pollo con surtido de verduras. Damascos.
* Ingredientes del pollo: 100 gramos de pollo, seis unidades regulares de champiñones, cinco palitos de pimentones, una taza de lechuga, media taza de apio y media cucharadita de aceite.

Día dos

* Desayuno y once: Un yogur dietético y 30 gramos de quesillo.
* Almuerzo y cena: Choritos en salsa verde, espinacas al gratín, leche nevada.
* Ingredientes choritos: 30 unidades pequeñas de choritos, media cebolla chica, cilantro, jugo de medio limón y media cucharadita de aceite.
* Ingredientes espinacas: Una taza cocida de espinacas, una cucharadita de leche descremada, una clara de huevo y 30 gramos de quesillo. Hierva por cinco minutos las espinacas, escúrralas y píquelas. Agregue el quesillo en cubos, la clara de huevo batida y la leche. Ponga en una budinera al horno.
* Leche asada: Tres cucharaditas rasas de leche descremada (para 150 cc.), media clara de huevo, Nutrasweet.

Día tres

* Desayuno y once: Una taza de leche descremada con té o café con
Nutrasweet. Una tajada de jamón de pavo cocido (30 gramos), 30 gramos de quesillo.
* Almuerzo y cena: Filete de pollo a la pimienta, ensalada de tomates, dos kiwis.

Día cuatro

* Desayuno y once: Un yogur dietético, un kiwi o media ración de frutas.
* Almuerzo y cena: Consomé de carne con cilantro, asado a la parrilla con ensalada a la chilena y una ciruela mediana.

Día cinco

* Desayuno y once: Una taza de té o café con Nutrasweet, 50 gramos de quesillo y medio vaso de jugo de naranjas.
* Almuerzo y cena: Consomé con clara de huevo, pechuga de pollo asada, un zapallito italiano y un tomate pequeño. Media taza de frutillas.

Día seis

* Desayuno: Como el día dos.
* Almuerzo: Caldo energético, 1/4 de pollo al horno, ensalada de apio y quesillo y gelatina diet.
* Once: Infusión con leche descremada, una porción de ensalada de frutas con dos cucharadas de ricotta, edulcorante y esencia de vainilla.
* Cena: Sopa energética, una porción de fideos al pesto (con albahaca
picada, perejil, ajo y una cucharadita de aceite de oliva). Una naranja.

Día siete

* Desayuno: Como el día uno.
* Almuerzo: Ensalada de espárragos y tomate, ravioles con salsa de tomate (una taza de ravioles, media taza de acelgas cocidas, media cebolla, media taza de salsa de tomates y dos cucharadas de queso rallado) y una fruta de postre.
* Once: Como el día uno.
* Cena: Sopa energética, una hamburguesa casera a la plancha, ensalada de zanahoria y lechuga, una compota de frutas.

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